miércoles, 11 de septiembre de 2013

AYUDA MEMORIA antes del 11/S/1973 en CHILE

Se acercaban los comicios de 1970.

Se complementaron cinco candidatos de la izquierda para la presidencia de la República chilena:
  • El médico cirujano Salvador Allende Gossens (1908 - 1973) por el Partido Socialista PS 
  • El poeta Pablo Neruda (1904 - 1973)  por el Partido Comunista PC
  • El agrónomo Jacques Chonchol Chait (1926) por el Movimiento de Alianza Popular Unitaria MAPU (sector rebelde de la Democracia Cristiana de tendencia izquierda)
  • El abogado Rafael Tarud Siwady (1918 - 2009) por la Acción Popular Independiente API(fundado en 1969 y disuelto y proscrito por el Decreto Ley  N°77 del 8 de octubre de 1973, firmado por la Junta de Gobierno [1973 – 1990], situación concretada hacia el resto de los partidos que conformaban la UP), y el Partido Social Demócrata PSD (fundado en 1965, disuelto en 1972 fusionándose con  el PR)
  • El ex Ministro de Economía y Comercio del ex Presidente de la República Gabriel González  Videla entre los años 1947 a 1950, Alberto Baltra Cortés (1912 - 1981) por el Partido Radical PR.
Todas estas fuerzas con sus candidatos, orientados hábilmente por el Partido Comunista, venciendo la resistencia antiradical del socialismo, llegaron al 26 de diciembre de 1969 a constituir la Unidad Popular UP, que la podríamos definir como el antiguo Frente de Acción Popular FRAP (socialistas populares y comunistas unificados a partir de 1957, más los radicales).
Aquí va todo el pueblo de Chile
aquí va la Unidad Popular
campesino, estudiante y obrero
compañeros de nuestro cantar.

Venceremos, venceremos,
con Allende en septiembre a vencer.
Venceremos, venceremos,
¡La Unidad Popular al poder!

Esta combinación firmó en esta fecha un “pacto”, designando como único candidato común al entonces senador y presidente de la Cámara Alta, Salvador Allende Gossens.

Fue cuatro veces candidato a la presidencia, él prefería hablar solo de tres, porque su primera campaña, 1952, cuando fue elegido Presidente de la República, Carlos Ibáñez del Campo, fue solo “un saludo a la bandera” (5,45 por ciento: 52 mil votos frente a los 446 mil de Ibáñez).

Salvador Allende Gossens
Un periodista en 1964, en su tercera oportunidad como candidato a la presidencia (38 por ciento de los votos), le preguntó: ¿tiene usted antojos?, él replicó: claro que sí, hace treinta años que tengo el antojo de ser Presidente. Y al describir el lejano año 3000, contestó riéndose: sin mi candidatura…probablemente.

En su última campaña de 1970 hubieron muchos escépticos: “Allende está rayado, tiene yeta (mala suerte)”, decían en la misma izquierda.

En su partido, el Socialista, Allende fue designado como candidato por el Comité Central que apoyaba al abogado Aniceto Rodríguez Arenas, pero en una decisión “de ojo mágico”: 13 votos contra 12 abstenciones.

Se formaron asimismo los Comités de Unidad Popular CUP, a nivel de fábricas, fundos, empresas comerciales, servicios públicos, vecindarios. Se les asignó la calidad de “gérmenes del poder popular”, sirviendo en ese momento útiles finalidades eleccionarias.


 El PC, utilizando la frase de su secretario general el periodista Luis Corvalán Lépez, expresó que “los porfiados hechos indican que Allende es la única figura de la izquierda que tiene chance”. Las 3 campañas anteriores que para algunos habían desgastado su imagen, lo hacían, en cambio, conocido en todo el país.

El triunfo de un Allende que se manifestaba marxista, pero que sostenía que haría un gobierno democrático, podía perfectamente ser aceptado por el electorado.

Si nos remontamos a 1938, el  marxismo había entrado por el Frente Popular, coalición de partidos y organizaciones sociales de centroizquierda.  El Diario Ilustrado de Santiago (conservador, circulación 1902 -  1970): “Es indudable que no queremos para Chile lo que el Frente Popular trajo a España: templos incendiados, conventos profanados, religiosas violadas”.

Fue electo entonces, Pedro Aguirre Cerda. El era  del Partido Radical, no marxista, pero fue apoyado por éstos y no ocurrió nada de ello. El Ministro de Salud fue Salvador Allende.

Chile tuvo su primer Cardenal, José María Caro Rodríguez (19 de mayo de 1946).
En 1952, los adversarios del general Carlos Ibáñez del Campo buscaron llevar el debate en torno al “totalitarismo o democracia”, refiriéndose a su primera administración en la que fue dictador. Ibáñez, con el símbolo de la escoba, que barrería la politiquería obtuvo el 46,79 por ciento de los votos.
Ibáñez gobernó democráticamente e incluso llegó a derogar la Ley de Defensa Permanente de la Democracia (Ley maldita) 6 de agosto, 1958, con la que el Presidente radical Gabriel González Videla, proscribiese a los comunistas 10 años atrás.

 No se cumplió el presagio de sus opositores

Los otros candidatos para esa elección presidencial de 1970, eran el abogado Radomiro Tomic Romero (1914 – 1992), tres años menor que el Presidente de la República Eduardo Frei Montalva que tenía en 1970, 59 años. 
Radomiro Tomic Romero
Había sido en la década de 1940, diputado y presidente de la Democracia Cristiana PDC, pero en 1950 alcanzó su mayor peso político, al ser elegido senador a los 36 años en la banca de Neruda. El poeta había sido desaforado por la Ley de Defensa de la Democracia  y, según el senador comunista Elías Lafertte Gaviño (1886 – 1961), Tomic había ganado con votos de éstos.
En la campaña electoral de 1970, teniendo a Frei Montalva en La Moneda, fue elegido como el abanderado del PDC para las presidenciales. Su eslogan era: “Ni un paso atrás” en las conquistas logradas con Frei. Agregaba que, “si quiere usted amanecer tranquilo el día 5 (septiembre) vote por Tomic”. Afirmaba que su nombre era el único que concitaba la unión de los chilenos.

El ingeniero Jorge Alessandri Rodríguez (1896 – 1986) había derrotado a Allende por escaso margen en 1958 (31,52 por ciento contra 28,91 por ciento). Era el candidato de la derecha e independientes, aunque él personalmente rechazaba que lo etiquetaran de conservador o derechista.

Aceptó su candidatura el 2 de noviembre de 1969, en un discurso radial. Desde su “solitario retiro” de 15 años, al norte de la comuna de Los Vilos, Región de Coquimbo, aproximadamente unos 30 kilómetros, había visto “la inquietud de las grandes masas ciudadanas”, defraudadas y desorientadas por la “siembra de ilusiones que nuestra capacidad económica no permite satisfacer” y, que había efectuado el PDC.

Pidió a sus seguidores que no concurrieran al día siguiente a la Plaza de Armas en Santiago Centro (tenía un departamento en calle Phillips cuyas ventanas daban justamente hacia el paseo público), para no molestar a los transeúntes. Le desobedecieron, sin embargo, por miles y Alessandri les dirigió brevemente la palabra con voz fuerte y clara. 
Alessandri caminando por una céntrica calle de Santiago Centro desde su departamento hacia el Palacio de La Moneda, cuando era Presidente de la República, 1964
Luego marcharon hacia la Alameda  y, apedrearon el edificio del PDC; la juventud DC les devolvieron, minutos más tarde la visita y el gesto, apedreando la sede de las oficinas del Partido Nacional (conservador), en calle Compañía, entre Teatinos y Morandé: el Club Domingo Fernández Concha.
Palacete neoclásico construido en 1860. Actualmente en restauración, Santiago Centro

Contra Allende se movilizó, como en 1964, una intensa y dispendiosa “campaña del terror”, pero en ese tiempo, la aceptó en su beneficio el PDC, silenciosamente y de muy buen agrado, rasgó vestiduras.

Aún el ex Ministro del Interior del entonces Presidente DC, Eduardo Frei Montalva y diputado, Bernardo Leighton Guzmán (1909 – 1995), presidió una comisión investigadora de la “campaña” nombrada por la cámara.

El extremo de procacidad alcanzado por la prensa política, solo fue comparable con lo ocurrido durante la administración del general Carlos Ibáñez del Campo (1952 – 1958)

Alessandri fue implacablemente atacado por la característica de un hombre avanzado de edad, solo tenía 73 años. Una aparición en televisión, durante la cual las manos le temblaban ostensiblemente, fue muy perjudicial para su causa.

Desde el diario Clarín en Santiago  (1954 – 1973) de tendencia izquierda, llevaron la batuta, Volpone (seudónimo del periodista Darío Sainte Marie Soruco), cuya protección por Frei Montalva y parte de la DC habían sido uno de los misterios del sexenio que terminaba; y el periodista Hernán Millas (Premio Nacional de Periodismo 1985. Autor del texto en los grandes reportajes Zig - Zag, S.A., 1a. Edición, noviembre 1973:"Anatomía de un fracaso", la experiencia socialista chilena. Dirección Editorial: Emilio Filippi).
Consecuencia de esta acción tenaz y concertada, y quizás, también de una excesiva exposición del candidato al despiadado escrutinio público, fue la pérdida de “la imagen”, casi sobrehumana de él, que su retiro había creado en la opinión pública.

Ni Alessandri, ni su comando advirtieron el deterioro, y por eso rechazaron la oferta de instaurar  la “segunda vuelta”, para la elección presidencial entre las dos más altas mayorías, si ninguna fuese absoluta, propuesta del PDC.

Y llegó el 4 de septiembre de 1970, quinto y último de la era de los 5 parecidos que vivió el país en el siglo XX

Al caer la noche, era obvio que Allende había vencido, en forma estrecha, pero innegable: habían votado por él, un 36,6 por ciento de los votantes inscritos, contra un 35,3  por ciento que favoreció a Alessandri y un 28,1 a Tomic.

El estupor cayó sobre la dividida y derrotada centroderecha. Al estupor siguió el pánico. Ese fin de semana, corrieron ríos de lágrimas y torrentes de whisky en “las casitas del barrio alto”, como decía el cantautor Victor Jara. 

Grupos completos de familias, de empresarios industriales vendieron sus casas, propiedades y bienes para trasladarse fuera del país y en España, el general Francisco Franco les ofreció avecindarse en la madrepatria.

Al no obtener el quórum absoluto el Congreso Pleno (reunión en pleno de las dos cámaras) en Santiago, debía decidir entre las dos más altas mayorías. Allende ahí era minoría, contaba apenas con 78 parlamentarios, menos de la mitad, entonces, el n° total de honorables entre las dos Cámaras eran 200. Si quería ser Presidente, debía acudir por ayuda a la DC. Esta poseía 75 escaños.

Olvidar los agravios de una enconada campaña con “Tomic ni a misa”, había dicho el secretario general del PC, Luis Corvalán.

Mientras los “momios”, (expresiones del socialista Rómulo Rivas en el programa de debate político en TV Nacional a “A tres bandas”, y del radical  Aníbal Palma Fourcade en “A esta hora se improvisa”, transmisión en vivo de Canal 13), propusieron que el Congreso eligiese a Alessandri y éste se comprometía a renunciar. 


Pero el real origen de este apelativo proviene a comienzos de los años 70s, cuando la diputada socialista Carmen Lazo Carrera (1920 – 2008), tras una discusión acalorada, le gritó al senador del Partido Nacional, Francisco Bulnes Sanfuentes (1917 – 1999): “¡Cállate, viejo momio!”. Risa generalizada en el hemiciclo. La UP, por extensión usó el término “momio” para tildar a sus opositores de derecha, como vieja guardia de una colectividad pasada de moda en la vida política chilena.

Así habría nuevas elecciones y las fuerzas democráticas elevarían un nuevo candidato.

“No se puede salvar la democracia destruyendo el país. De aquí en adelante, las elecciones serían componendas”, reclamó Tomic. En dramática reunión, la junta nacional de la DC acordó que sus parlamentarios le dieran el voto a Allende en el Congreso Pleno, el 22 de octubre de ese año.

Previo compromiso de éste en el sentido de respetar el régimen democrático existente, acuerdo que recibió el nombre de “Estatuto de Garantías Democráticas” 

Hubo fuerte renuencia por parte del MIR y la Juventud del PS en aceptarla, por considerarla altamente peligrosa, ya que demostraba desconfianza hacia quien sería nombrado Presidente de la República.

La centroderecha, al borde del colapso, deseaba sin tranzar  elegir Presidente quien había obtenido la segunda mayoría: Alessandri.

El Comandante en Jefe del Ejército, General René Schneider Chereau, hizo una histórica declaración, refiriéndose al derecho del Parlamento de dirimir el problema, de acuerdo a la Constitución de 1925.
General Carlos Prat González, General René Schneider Chereau

La mañana anterior a las votaciones en el Parlamento, 21 de octubre, aproximadamente 07:50 a.m., a un año de la toma del Regimiento de Artillería “Tacna”- N°1, en Santiago por el General Roberto Viaux Marambio, para exigir reformas salariales y profesionales, el auto fiscal, Mercedes Benz  del Comandante en Jefe fue interceptado  por 4 vehículos. 

6 sujetos parapetados detrás de un grupo de árboles en la intersección de avenida Américo Vespucio con Martín de Zamora, Comuna de Las Condes, Santiago Oriente, a escasos metros de su residencia, destrozaron con un combo los vidrios traseros y lateral derecho.

Al intentar el oficial tomar su arma de servicio, uno de los individuos, José Jaime Melgoza  Garay le disparó hacia la mano con una pistola de balas dum dum del 9 (proyectiles con efecto expansivo al penetrar al organismo).

Rápidamente el conductor, Cabo primero Leopoldo Mauna Morales aceleró saliendo de la escena de la emboscada y trasladó al General al Hospital Militar. Falleció dos días después.
En una declaración de prensa, posteriormente un enmascarado  relató los acontecimientos: 

Cierto grupo de derecha, junto a un sector de las FF.AA., no aceptaban a Allende como Presidente. Simularían el secuestro de Schneider para luego provocar un golpe de Estado. A última hora se infiltró Melgoza. 

Más tarde se tomó conocimiento que era  el escolta del General Roberto Viaux.

Salvador Allende convencía: “En 32 años de político me han dicho de todo, menos que he robado o que soy homosexual”. 

Tampoco le importaba que dijeran de él que como médico sólo efectuó autopsias: “Cuando era alumno de medicina (1927), costeaba mis estudios trabajando de interno en la Casa de Orates (Hospital Psiquiátrico). 

Cuando me recibí (1933), me rechazaron en Sanidad y en la Beneficencia por mis ideas...

 (participó en la República Socialista (Chile) de los12 días, [4 al 16 de junio 1932], liderada por una Junta de Gobierno formada por el General de Ejército en retiro Arturo Puga Osorio, Carlos Dávila Espinoza y Eugenio Matte Hurtado, con el Comodoro del Aire (Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea) Marmaduque Grove Vallejo, como Ministro de Guerra (Defensa). 

La génesis real del conflicto fue la Gran Depresión de 1929). Tuve que trabajar como legista”.
Fue uno de los creadores de OLAS, Organización Latinoamericana de Solidaridad con los guerrilleros, 1967, que naciese en La Habana. 

Pero, esta entidad se extinguió después de la muerte de Ernesto Che Guevara, en la pequeña localidad de La Higuera, Bolivia el 9 de octubre de ese mismo año.

No obstante, Allende le daba a su intervención una intención humana, de ayudar a los perseguidos. 

Cuando era presidente del Senado (27 de diciembre de 1966 – 15 de mayo de 1969), acompañó a la Isla de Pascua a los seis hombres que sobrevivieron al Che Guevara y que viajaban rumbo a Tahití y Paris.

Bromeaba con las fotos tomadas en la isla: “Señores senadores, ustedes saben qué grato es para cualquier color político o religioso llegar a Pascua y que se le reciba con un collar de flores…la niña que me lo puso era una pascuense bellísima, y yo estuve muy agradecido”.

En el transcurso de su campaña presidencial, cuando el programa mismo (22 de diciembre de 1969), ya estaba elaborado, se fijaron Las 40 primeras  medidas del Gobierno Popular. 

Compromiso de honor que tomó Allende con el país, en nombre de las fuerzas que él representaba. 

La medida n° 15: “Aseguraremos medio litro de leche diaria como ración mínima a todos los niños de Chile”.

El Congreso Pleno dirigido por el presidente de la Cámara Alta, el DC Tomás Pablo Elorza, eligió a Salvador Allende Gossens como Presidente de Chile, el 24 de octubre de 1970. 

Sufragaron 195 parlamentarios de 150 Diputados y 50 Senadores que conformaban entonces el Poder Legislativo. Allende obtuvo: 153 votos contra 35 de Alessandri y 7 en blanco.


La izquierda cristiana, sector de Radomiro Tomic, votó en pleno por Allende a cambio del Estatuto de Garantías Constitucionales.

En su primera conferencia de prensa: 

“Yo no estoy en este cargo para hacer milagros; estoy en este cargo para enseñarle a un pueblo a trabajar sobre la base de planificar su economía y aportar su sacrificio y heroísmo en el esfuerzo diario”.

El ministro del Interior José Tohá González, entre 1970 – 1972, anunció la disolución del Grupo Móvil de Carabineros, fundado por la DC en 1968: 

“Estamos seguros de que la política del gobierno popular hará innecesaria la existencia de grupos policiales que tengan que enfrentar a la población”. 

Concretando así otra de las 40 medidas prometidas, la n°37: Disolución del Grupo Móvil, con afiches que mostraban dibujos de policías golpeando a mujeres y estudiantes.

Mientras el Presidente Allende pasaba a contar con un cuerpo armado compuesto de una treintena de hombres corpulentos y armados, en su mayoría miristas y socialistas: 

“Se trata de un grupo de amigos personales míos de cuya lealtad y valentía estoy plenamente confiado”. 

Fueron conocidos como el GAP, Grupo de Amigos Personales.

Salvador Allende no le agradaba que lo trataran de “Excelencia”: 

“No soy  un presidente más, sino el presidente de un gobierno popular, nacional y revolucionario, que abre el camino al socialismo. Además, no soy Su Excelencia, el Presidente de la República, sino que soy el compañero presidente”.

En la correspondencia oficial se suprimió anteponer “señor” a los nombres, reemplazándolo por “compañero”. 

Por lo tanto, los chilenos se fueron dividiendo en dos bandos. Los que pertenecían a la UP: “compañeros”. Los que no lo eran: “señores”.

Tres meses después de iniciar su mandato (4 de noviembre 1970), en febrero de 1971, en Valparaíso: 

“Yo no soy el presidente del partido Socialista; yo soy el presidente de la Unidad Popular. Tampoco soy el presidente de todos los chilenos”.

El 16 marzo de 1971, en la revista Punto Final, año V - N°126, apareció una reproducción de una entrevista de Allende con el escritor francés Régis Debray, autor del libro “¿Revolución en la Revolución?”, donde éste le preguntaba acerca de la negociación del Estatuto de Garantías Democráticas:

”…Ubícate en el período en que se produjo ese Estatuto (entre el 4 de septiembre y el 24 de octubre de 1970), y lo medirás como una necesidad táctica. Piensa en un Chile castigado por la llamada “Campaña del Terror”, como se llamó al proceso de amedrentamiento sicológico del pueblo impuesto por sus enemigos. Esa campaña corría a parejas con el asombro del mundo que miraba este pequeño país para decir: “Por primera vez un marxista gana un Gobierno en una elección”. Un sector del Partido Demócrata Cristiano, con uno de sus líderes, Radomiro Tomic, llegó a la conclusión que si ese partido no entregaba los votos de senadores y diputados para producir una mayoría que reconociera nuestro triunfo, Chile iría a la guerra civil. Ese sector propuso, entonces, que se reconociera la victoria de la Unidad Popular a cambio de un “Estatuto de Garantías”…Léelo y compáralo con nuestro programa de gobierno para llegar a la conclusión que no cambiamos ni una coma del programa. En ese momento lo importante era tomar el gobierno”.

A fines de 1970, el Presidente Salvador Allende, habló por cadena nacional de emisoras y televisión: 

“Dentro de ocho días, enviaré al Congreso un proyecto de ley para estatizar todos los bancos”.

La iniciativa jamás llegó al Parlamento. 

En el Congreso la UP, no tenía mayoría pero entrarían a regir vigorosamente Los Resquicios Legales, autor el abogado y presidente del Consejo de Defensa del Estado, Eduardo Novoa Monreal (1916 – 2006), basándose en la legislación socialista de 1931: Cada ley posee una abertura para interpretar.

La legislación que creó la Corporación de Fomento de la Producción CORFO, 29 de abril de 1939, durante la administración del radical Pedro Aguirre Cerda, facilitó a ésta para adquirir acciones en algunas empresas. Por lo tanto se utilizó en el período de Allende para comprar estos documentos en todos los bancos. 

(“CORFO da mandato al Banco Central para que adquiera la totalidad de las acciones de los bancos que les fuesen ofrecidas”, 11 de enero de 1971).
Banco Central de Chile en Agustinas 1180,Santiago Centro
 Estos valores, debido al pánico que embargó a sus poseedores, no se cotizaron en la Bolsa. Se les ofreció una parte al contado y el resto en bonos pagaderos a varios años plazo.

En el momento que se adquirió la mitad más una de esas acciones, sin que el Congreso aprobase una ley, los bancos pasaron a mano del Estado. 

Al frente de ellos se colocó a directorios y gerentes de la UP. Cada partido integrante tenía derecho a contar con influencias en por lo menos una institución.

Personalmente, Allende concurrió al Banco Israelita de Chile. Lo puso como  ejemplo que era consecuente con sus ideas, ya que allí él había tenido su cuenta. 

Gran parte de los activos fueron cancelados con bonos del Estado, los que a su vez se traspasaron a un consorcio francés que importó azúcar cubana. 

En pago de ésta entregaron el paquete de bonos, que Fidel Castro se vio obligado a aceptar remitiéndoselos a Allende.

Su primer Ministro de Hacienda, el comunista Américo Zorrilla Rojas, técnico gráfico, operador especialista en la linotipo, una máquina parecida a una de escribir que se usa en talleres de imprenta, se le suponía ignorante en el manejo de las finanzas de las arcas fiscales, a pesar de haber sido tesorero en su partido.

Protagonista de varios chistes: 

Buscando afanosamente en todos los cajones de su oficina, su secretaria le ofrece su ayuda y él respondía: “No sé donde el Ministro anterior dejó la balanza de pagos”.

El Presidente Allende recibió un Banco Central con cerca de 400 millones de dólares y al terminar el primer año conservaba alrededor de 100 millones.

Para cubrir el déficit fiscal y los compromisos derivados de los generosos aumentos de sueldos, se empezaron a imprimir billetes, los que provocaron una inflación del 1 por ciento diario, además del desabastecimiento de todos los productos y la descarada aparición del “mercado negro” (mercado ilegal).
El ex Ministro del Interior del pasado gobierno de Eduardo Frei Montalva y Vicepresidente de la República, el DC Edmundo Pérez Zujovic (1912…), padre del también DC, Edmundo Pérez Yoma (1939):
Edmundo Pérez Zujovic
 “Empecé con cero en 1920. Terminé sexto año de Humanidades en el  Colegio San Luis de Antofagasta (último nivel en la secundaria, actualmente 4° Medio) y quise entrar a la universidad. No tuve esa oportunidad. Y no por flojo, sino porque no tuve plata. 

Mi padre había trabajado en una pulpería de las salitreras (establecimientos que abrían a las 5 de la mañana y donde se podía encontrar de todo para comprar, incluso mercadería europea que en Santiago jamás se conoció). 

Cuando vino la crisis del salitre (depresión de los años 30s a causa del salitre sintético) y las oficinas fueron cerrando y desmantelándose, se instaló con una fábrica de baldosas. Las cosas cada día eran peores. Mi padre tuvo que vender la casa para pagar las deudas. El pobre murió de pena. 

Tuve que pedir plata prestada para enterrarlo. Recurrí a todos los que conocía para que me dieran una “pega”. Postulaba a un cargo de cobrador de la luz con 200 pesos mensuales. No me pude conseguir ese puesto. 

Entonces trabajé de obrero por tres años. Fui baldosista y concretero. Soy un buen albañil. Y para todo oficio me creo capaz”. 

La extrema izquierda aún recordaba los acontecimientos ocurridos el 9 de marzo de 1969, en Puerto Montt, mientras era Ministro del Interior. 

Carabineros desalojaron por la fuerza a ocupantes ilegales instigados por el diputado socialista Luis Espinoza,  en terrenos urbanos en Pampa Irigoin, con un saldo de 10 pobladores muertos, incluyendo un bebé de 9 meses, a causa del gas lacrimógeno y 70 heridos, la mitad carabineros.

Aunque la orden emanó del Intendente subrogante en la Provincia de Llanquihue, X Región de Los Lagos, Jorge Pérez Sánchez, quien no consultó a Santiago, Pérez Zújovic asumió toda la responsabilidad.

La prensa de la UP, diariamente le atribuía implicancia en algún complot ante el Gobierno.

El grupo Vanguardia Organizada del Pueblo VOP, autocalificado como una organización socialista y revolucionaria, dirigida por proletarios armados.

Fundada por los hermanos Ronald (23 años) y  Arturo (17) Rivera Calderón, capturado éste  último en la administración de Frei Montalva, 1970, confeso de un crimen y varios robos con intimidación. 

Fue indultado junto a otros por Allende, porque eran “jóvenes idealistas” con un Decreto de Insistencia el 28 de diciembre, 1970, debido al rechazo de la Contraloría General de la República de Chile, entidad fiscalizadora autónoma.

Expulsados del MIR chileno por provocar demasiada presión en busca de acción para incitar al caos, más el ex Juventud Comunista, Ismael Villegas Pacheco (23) en agosto de 1968, reclutaron a todo anarquista joven con alta dosis de agresividad. 

El ideólogo era Heriberto Salazar Bello, alias “el viejo” (45), ex carabinero dado de baja por la Institución debido a sus ideas revolucionarias.

Recogieron las palabras del senador, Subsecretario General del PS, Adonis Sepúlveda Acuña, quien había declarado recién producido los hechos: 

“La única responsabilidad que reconocemos los socialistas es la de no haber sido capaces aún de crear organismos necesarios para responder bala por bala, muerto por muerto”.

Algo oscuro se avecinaba esa fría mañana del 8 de julio de 1971 al DC Edmundo Pérez Zujovic.

Después de salir en su Mercedez Benz de su residencia particular en La Brabanzón 2740, Comuna de Providencia, Santiago Oriente, acompañado de una de sus 9 hijos, María Angélica (Marisi) hacia su oficina de Santiago Centro, a las 10.50 A.M. fue interceptado a tres cuadras, calle Hernando de Aguirre, entre Carlos Antúnez y Carmen Silva por un automóvil Acadian Beaumont DW – 570, repintado color naranja, robado semanas anteriores en Valparaíso y conducido por Salazar Bello.

Acto seguido, dos hombres armados descendieron de él. (Los hermanos Rivera Calderón). 

Con la culata de una metralleta Karl Gustav,  de fabricación checoslovaca, destrozaron la ventanilla del lado del conductor, siendo Pérez Zujovic (59 años) acribillado con 9 tiros en la cabeza en cuestión de segundos.

La VOP, llamó al crimen: “fusilamiento revolucionario”.

El Mandatario dirigiéndose al PDC, culpó a la ultra derecha de querer dañar a la UP: 

“Los enemigos de la patria no se detienen ante nada”.

Mientras, el Director General de la Policía De Investigaciones, el socialista Dr. Eduardo “Coco” Paredes Barrientos, había recibido por conductos diplomáticos y oficiales, envíos de armas desde La Habana, Cuba, para ser entregadas a la cúpula del MIR, y grupos como la VOP, en recompensa por “los servicios prestados” hacia los chilenos que se oponían a la política marxista del Presidente Allende.

En declaraciones a la prensa, Paredes, insólitamente culpó a la VOP encabezada por los hermanos Rivera Calderón por el asesinato de Edmundo Pérez.

Policías profesionales que habían investigado el asalto y homicidio al dueño de una Confitería, Raúl Méndez y al Supermercado Miraflores en (la avenida más larga de Chile) Santa Rosa, Santiago, con la muerte del carabinero Tomás Gutiérrez, mientras custodiaba una camioneta bancaria, el pasado 24 de mayo, donde  le sustrajeron su metralleta Karl Gustav, concluyeron que los autores eran los hermanos Rivera Calderón.

Al amanecer del domingo 13 de junio, (a 5 días del asesinato) el propio Paredes dirigió la cacería con subida a techos de viviendas de un modesto conventillo en el  barrio Independencia, sector norte del río Mapocho, Santiago Poniente. 

Los detectives corrieron tras ellos, éstos intentaron rendirse levantando una bandera blanca. Paredes insistió y desde el tejado de una de las casas pareadas, los ultimaron a balazos.

Salazar Bello convertido en una bomba humana, fue a visitar esa mañana a Paredes en su oficina del Cuartel/Dirección General de la Policía De Investigaciones, en calle Teatinos con General Mackenna, como  habitualmente lo hacía.
Al no ser recibido, sino aprehendido alcanzó a matar con una de las 2 metralletas que portaba a 3 detectives: Gerardo Romero, Heriberto Marín y Carlos Pérez.  Luego entró a “herir a una treintena cuando una bala disparada por uno de los policías dio en su cinturón e hizo estallar su cuerpo”.
Cuartel General de la Policia De Investigaciones, Santiago


Más tarde, la opinión pública se informaría de sórdidas vinculaciones entre Paredes y los asesinos de la VOP: amigos personales pues el primero había pertenecido al organismo involucrado