lunes, 1 de octubre de 2012

DICIEMBRE 2012

El corazón del ser humano necesita creer algo, y cree mentiras cuando no encuentra verdades que creer...


Uno de los Calendarios usados por los  Mayas Clásicos,  el de la cuenta larga (5 mil 125 años de duración).

Comenzó a identificar los días desde, el 11 de agosto de 3 mil 114 años a.C., fecha que no es importante astronómicamente, hasta el solsticio de invierno en el hemisferio norte, 21 de diciembre de 2012. 


Hora: 11:12 UTC (Tiempo Universal Coordinado, antes GMT), es el tema contemporáneo  para muchos hacer dinero.

Una gran proliferación de libros sensacionalistas: “El símbolo perdido” de Dan Brown (2009), el mismo autor del “Código Da Vinci” (2003), donde el protagonista descubrirá un secreto poderoso que no debe caer en manos inescrupulosas, capaz de cambiar al mundo hacia una nueva era de iluminación humana.



Película de desastre “2012”, con un elevado marketing en spots publicitarios y el “Instituto para la continuidad humana”, en que sin hacer mención a la película muchos ingenuos creyeron que era un aviso genuino de astrónomos. Una violenta explosión en la fotósfera del sol provoca el aumento de la temperatura en la corteza terrestre, para salvarse debían comprar un pase especial para abordar un arca...http://teresitaquilodran.blogspot.com/2012/09/tormenta-solar-se-aproxima.html



Una página web de orientación de la NASA, recibiendo preguntas desde si es recomendable el suicidio o poner a dormir a sus mascotas.

La civilización maya, no ha desaparecido, disminuida por su decadencia, aun sigue instalada en los actuales territorios de Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador y en el sureste de México: Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán (Mesoamérica, 2000 a.C. a 250 d.C.) 

Sus descendientes en su mayoría hablan alguna de las 44 lenguas mayas.
La mayoría democrática habitaba, lo que es hoy, Chichicastenango, Guatemala, los k’iche, cuyo Libro del Consejo o Libro de la Comunidad, el Popol Vuh, es ampliamente conocido, cuando éstos decidieron mostrar una recopilación de sus historias y mitología a Fray Francisco Ximénez, en 1701.



De ahí, que se postula que el libro está traducido con conceptos occidentales. Explica el origen del mundo creado por dioses: el Creador, el Formador y los Progenitores, su civilización y los fenómenos naturales. Llama la atención deidades beligerantes que crean seres humanos, débiles y por no alabarlos los destruyen. Sin embargo,  después de varias tentativas, llegaron hasta los seres humanos actuales: obedientes, respetuosos, que sustentan y alimentan a sus dioses…



La casta sacerdotal maya y sus chamanes, tenía la creencia obsesiva que para mantener la armonía en el cosmos debían hacer sacrificios humanos: autosacrificio, decapitación, en su mayoría niños, a quienes les extraían el corazón. 

En los muros de Bonampak, en la selva Lacandona, municipio de Ocosingo, estado de Chiapas, México, se pueden ver terribles imágenes de estos rituales.

Otro mito, se refiere a las cinco etapas o edades de los aztecas, que se han sucedido en nuestro planeta, cada una regida por un sol, incluyendo creación y destrucción de la vida. Estaríamos en el quinto sol. Claramente los pueblos prehispánicos buscaban justificar de algún modo la realidad universal.


Piedra del Sol en México: 3,60 metros de diámetro, 122 centímetros de grosor. Su peso:24 toneladas. Probablemente un altar de sacrificio
Importante clarificar, que los manuscritos (códices mayas), que se pudieron rescatar de la destrucción de los conquistadores españoles y sacerdotes católicos, con la creencia que podía afectar a los nativos que se encontraban en proceso de conversión, estaban escritos con caracteres jeroglíficos.


Códice de Dresde, libro de los mayas de Chichén Itzá, Península de Yucatán

No existe ningún tipo de evidencia en el calendario en cuestión que confirme una fecha del fin del mundo.

Los mayas actuales no tienen registro de la finalización de nuestro mundo, están más preocupados si la lluvia se avecina.

Algunos escritores sostienen que, la raza humana experimentaría una transformación física y/o espiritual, antes de ingresar a la nueva era.

Otros más catastrofistas postulan, por ejemplo la colisión con algún objeto del infinito. 
Asegurando la aparición de un inmenso planeta, el X (entendiendo "x" por desconocido, no, n°10)) o Nibiru, (en la mitología babilónica se identifica con Júpiter y en su poema Enûma Elish se asocia con la Estrella Polar)) que chocaría con nosotros.




Actualmente nada concreto se atisba astronómicamente. Nuestra lógica humana, que es muy perceptiva nos afirma, que de ser así, ya sería visible a simple vista, cada vez más cerca, en los cielos nocturnos...http://teresitaquilodran.blogspot.com/2012/09/asteroide-gigante-nos-visita.html

Que la galaxia, el sol y la tierra entrarían en una alineación perfecta, es difícil de precisar, pues el ecuador galáctico no se puede determinar con exactitud. No sabemos dónde está el comienzo o el final de la Vía Láctea.

En cada solsticio, invierno en el hemisferio norte, verano en el hemisferio sur, un instante (del latín: sol y “sístere”, permanecer quieto), las culturas, incluyendo los mayas,  tienen una interpretación variada del evento, especialmente en el hemisferio norte. 

Las largas noches de invierno afectan a la población que habita cerca de las regiones polares. La falta de luz natural conlleva al aumento de melatonina (hormona que se encuentra en una glándula en el diencéfalo, dentro del cráneo), haciendo que el ritmo biológico se aletargue provocando sueño.
Epífisis o glándula pineal segrega la melatonina

De ahí que, la mayoría coincide como la venida de tiempos mejores, traduciéndolo en rituales, celebraciones, festivales, pidiendo al Creador, flores perennes, mucha luz, entendimiento con nuestros 
pares.

Aun más, se ha descubierto recientemente, mayo de este año, un mural con un calendario maya, del siglo IX, más antiguo que el de la cuenta larga, en el complejo arqueológico de Xultún, Petén, (norte de Guatemala) y, éste se extiende en 7000 años, repitiéndose cíclicamente. 




Este hallazgo demuestra que el calendario maya no contenía 13 ciclos o baktunes, (equivalente a 144 mil días, aproximadamente 394 años) finalizando este año, sino 17 ciclos, quedando aun miles de años para el término de éste.



Cada cierto tiempo, 31 de diciembre de 999 y el 31 de diciembre de 1999, se intenta sembrar temores a los habitantes de nuestro planeta con el ocaso de la vida, cuando en realidad estamos recién en el comienzo…



Lo irreal nunca ha existido; lo real nunca ha dejado de existir. Con certeza, esta verdad solo la han podido entender los auténticos buscadores de la verdad. El espíritu es indestructible e imperecedero; todo lo penetra. Nadie puede destruir ese Ser Inmutable (Bhágavad-guitá, texto sagrado hindú. Cap. 2: 16-17)...http://teresitaquilodran.blogspot.com/2012/08/el-alma-lo-bueno-que-hay-en-ti.html