miércoles, 29 de agosto de 2012

UN VOTO PUEDE CAMBIAR LA HISTORIA DE UNA SOCIEDAD

Las etapas que el ciudadano chileno ha ido sorteando desde la época de Pinochet hasta nuestros días 

Un ciudadano: un voto

En abril de 1978, el auto elegido Presidente del Gobierno Militar Chileno (1973- 1990), Augusto Pinochet Ugarte, (1915-2006), designó a Sergio Fernández, de la austral Región de Magallanes y la Antártica Chilena, en la cartera del Interior en el primer gabinete de preeminencia civil (1978-1982).

    Junto con asumir, dictó la Ley de Amnistía que incluiría los delitos cometidos en el lapso de 1973-1978, por Ley 2.191 de ese año; además redactó el articulado correspondiente al período conocido como “transición a la democracia”, optando por 8 años para el tiempo que permanecería el presidente en el poder, donde al término se efectuaría un plebiscito.

 Garantía adicional: Los Comandantes en Jefe permanecerían 16 años en sus cargos. Si Pinochet ganaba como candidato designado por la Junta de Gobierno podría continuar como Presidente por igual período. Si lo perdía, situación inimaginable, podría seguir defendiendo su legado desde la Comandancia en Jefe por otros nueve años, hasta 1998, pues en esta situación, la transición debía prolongarse por un año más, hasta 1989.

Esa tarde de agosto de 1988, con el respaldo de un gran auge económico bajo la conducción del Ministro de Hacienda Hernán Büchi Buc, Pinochet, vestido de uniforme,  proclamó su candidatura en el Salón de Honor del edificio Diego Portales. Construido  en 1972, para albergar la Tercera Conferencia Mundial de Comercio y Desarrollo de las Naciones Unidas, UNCTAD III; y por efecto del bombardeo e incendio del Palacio de la Moneda, producto del Pronunciamiento Militar, el 11 de septiembre de 1973, pasó a ser sede de Gobierno.  Actualmente Centro Cultural Gabriela Mistral.

Complejo Urbano UNCTAD III, Santiago, 1972

Con tono arrogante desechó el discurso preparado por el Ministro del Interior, Sergio Fernández, que había regresado al gabinete después de cinco años fuera de él, para dar cumplimiento al itinerario constitucional, y optó por leer uno, de bélicos matices, redactado por su ex Ministro Secretario General de Gobierno (1984-1987), Francisco Javier Cuadra y su consejero y amigo, el abogado, Sergio Rillón.

   Recién al día siguiente leyó el discurso inicial, vestido de civil. El contraste de estas dos personalidades hizo que la Campaña del “No”, le sacara partido en la franja televisiva para ganar el plebiscito.

La Concertación de Partidos por la Democracia, coalición de partidos políticos de izquierda, centroizquierda y centro, (desde el 11 de marzo de 1990, hasta el 11 de marzo de 2010),  fue creada por el “No”, el 2 de enero de 1988,   en referencia al Plebiscito Nacional del miércoles 5 de octubre del mismo año,  para decidir la continuación del Presidente Augusto Pinochet que encabezaba entonces al Gobierno Militar hacían ya  15 años.

   El objetivo era buscar una salida pacífica a aquellos conflictos desgarradores del pasado, e instaurar la paz social, asumida mayoritariamente por la opinión pública.

   La ciudadanía esperó angustiosamente hasta las 02:00 hrs. de la madrugada del 6 de octubre, para conocer los cómputos finales de boca del Subsecretario del Interior, Alberto Cardemil Herrera. Ganaría el “No” con el 55, 99 por ciento.  El resultado del “si” fue de 44, 01 por ciento.

   Desde entonces, la toma de decisiones proviene de resultados de encuestas más que la interpretación de intereses de grupos sociales.

   Los resultados macroeconómicos son suficientes para lograr la adhesión de la gente y es allí donde se muestra perplejidad cuando grupos sociales expresan su insatisfacción, porque claro está, que buenas utilidades económicas no es igual a éxito político.

   Muchos de los cimientos que el país tiene fueron puestos por el Gobierno Militar, por medio de un régimen de fuerza que atropelló derechos humanos, tendiendo a crear ilegitimidad en varias instituciones y políticas de aquella época.

   En la sociedad chilena se ha constituido un verdadero eje conservador. Tal concentración económica tiene compromiso  claramente ideológico y que políticamente se asocia a la Unión Demócrata Independiente, UDI, partido chileno de derecha, con sensibilidades experimenta serias dificultades para proponer políticas públicas concordantes con sus planteamientos, estimulando una parálisis de acción.

   No se puede seguir indiferente con la clase media y sectores populares que, muchos de ellos apoyaron durante veinte años, a la Concertación de Partidos por la Democracia.

Un ciudadano: un voto. Aun muy vigente, debería ser el criterio para cualquier tipo de acuerdo.

   Los temores y esperanzas del ciudadano actual están sujetos a los vaivenes del mercado, a que un empleo mal remunerado se convierta en la prisión de toda la vida, o que sus esfuerzos sean compensados en el transcurso de ella, y no promesa de futuras generaciones.

   Se debe escuchar el clamor por una sociedad más tolerante, que desea expresar sus diferencias. Cuidado…con aquellas adhesiones que votaron por años hacia un mismo sector y que hoy miran con cierta distancia o escepticismo… 


Las elecciones municipales de Chile (administración local) 2012, en las 346 comunas, que se realizaron el 28 de octubre del mismo año, debutando la inscripción automática y el voto voluntario en locales y mesas de votación mixta (13 millones 404 mil 708 habitantes inscritos), donde la abstención de sufragar ya no fue multada, confirmó la baja participación ciudadana donde solo el 60 por ciento acudió a los recintos de votación...


Un ciudadano, un voto